Antigua y Barbuda es una estado independiente formado por un conglomerado de islas situadas al este del mar Caribe. En calidad de antigua colonia del Imperio Británico, forma parte actualmente de la Mancomunidad de Naciones. Pese a que en 1960 se promulgó una constitución según la cual Antigua y Barbuda comenzaba a autogobernarse, no fue hasta 1981 que el país obtuvo el estatus de miembro independiente de la Mancomunidad de Naciones.

Jurisdicción fiscal

Antigua y Barbuda constituye una jurisdicción offshore con un marco legal y fiscal que favorece la creación de sociedades offshore o International Business Companies y es considerado un paraíso fiscal por muchos países debido al bajo tipo impositivo, secreto bancario y ventajas de tipo fiscal para las operaciones financieras extraterritoriales.  Entre los beneficios fiscales para las empresas extranjeras, se incluye la exención total de impuestos directos respecto de cualquier forma de comercio internacional, la inversión o actividad comercial.

Secreto bancario

La ley de Antigua y Barbuda se basa en el secreto bancario y se establecen sanciones penales por la divulgación de los beneficiarios y las operaciones societarias. Existen ciertas  ventajas específicas para entidades canadienses, ya que los dividendos pagados con cargo a los ingresos obtenidos en Antigua se considera que se pagarán con cargo a excedentes exentos. No hay acuerdos fiscales con los países europeos, excepto en el caso del Reino Unido, acuerdo que está siendo constantemente actualizado. Por lo tanto, Antigua y Barbuda es un lugar seguro para depositar dinero, crear sociedades y disfrutar de los servicios de banca offshore, en el caso de ciudadanos europeos no ingleses.

Sociedades offshore

Antigua y Barbuda tiene especial importancia en el sector de los centros financieros offshore, debido a factores geográficos como la franja horaria. El país se encuentra en la misma franja horaria que New York, facilitando de este modo el desarrollo de un sector financiero formado por muchas empresas relacionadas con la bolsa y la gestión de patrimonio a través de activos financieros. El capital suscrito estándar para crear una empresa exenta en Antigua y Barbuda es de 10,000$ aunque no hay mínimo de capital desembolsado. Las empresas de comercio internacional están exentas de impuestos y únicamente han de abonar una tasa en concepto de licencia anual.

Requisitos corporativos

El número mínimo de accionistas es uno, que puede ser de cualquier nacionalidad. No existe un registro público de accionistas y los beneficiarios de empresas no son revelados al gobierno. Todas las sociedades offshore registradas en Antigua y Barbuda deben tener una oficina registrada y un agente residente en Antigua. Esta función se realiza regularmente por la institución fiduciaria o el profesional que realiza el proceso de registro.